Y Ricardo me dice “El martes 13 te incorporas a Wonderland”

Pues allá que voy, decidida, con ilusión por poder aprender cosas nuevas, y acompañada de ese puntito inquietante que siempre rodea a lo desconocido.

Pero llego demasiado pronto. Así que me siento en mi nuevo sitio y me pongo a leer el blog. Y empiezo por el post sobre la invasión de las gallinas, y me preocupo. Y empiezo a imaginarme que hay millones de gallinas escondidas en algún lugar inhóspito  esperando no se muy bien a qué para invadir la tierra. Me entra miedo. Sumida en esta paranoia gallinácea sigo leyendo. Y me encuentro con la renovada teoría del ADN, digna de un premio Nóbel. Y el miedo se transforma en pánico. “¿Seré yo el elemento extraño provocador de una disrupción perniciosa, o seré una réplica más? ¿Realmente esperan que desarrolle alguna teoría sobre el poder de la catálisis? Y el pánico asciende de grado.

Incapaz de soportar dicha tensión me levanto, me preparo un café y decido esperar a que Dani llegue y me libere de esta angustia. Y a medida que pasa la mañana, me doy cuenta de que mis temores son infundados… las gallinas siguen siendo cobardes, y yo sigo siendo una réplica, pero que igualmente puede integrarse y renovar su ADN social.

No siempre son duros los comienzos, todo depende del ADN que te rodee, y de las ganas que tengas de acometer el proyecto…

Reconciliacion

A veces pasan cosas, gestos sin aparente importancia que de forma inesperada nos reconcilian con la especie humana. Voy a contar uno de los que he vivido últimamente.

Toc toc. Suena la puerta. Estoy solo con Dani en Wonderland, superadas las caras de sorpresa,  abro la puerta.

Javi de Vega Pelo moreno desaliñado, camiseta blanca y pantalones caídos toma la palabra: Hola somos pareja creativa, el se llama Víctor , venimos de (Nombre de una famosa agencia) que nos acaba de hacer una oferta laboral, pero antes de aceptar queríamos conoceros, os hemos enviado unos cuantos correos pero no contestáis.,. No sabemos quien sois, hemos intentado descubrir algo pero nada, no tenéis web , no …. Pero nos ha llegado por varios sitios que hacéis algo diferente y por favor queremos conoceros.

Cuando alguien toca tu puerta y te pide conocerte experimentas diferentes  sensaciones, emoción, sorpresa, orgullo … pero por encima de todas, te enternece. Probablemente en el sentido blando de la palabra. Te gustaría darles un abrazo y decir gracias, de forma egoísta sientes que legitima tu proyecto, te aporta ánimo y alimenta tu ego. Por supuesto nada de esto trasluce. No te dejas llevar y asumiendo la  pose de gafas de pasta y profesional curtido (¿?) lo mas que haces es dejarles pasar. Entonces les escuchas, les cuentas, ves su trabajo, hablas de comunicación con ellos, te piden trabajo abierta y descaradamente….  y todo queda en un ya te llamare.

Hablaba antes de las primeras emociones. Después de cerrar la puerta sentí una muy por encima de las demás.

Admiración.

Al margen del trabajo que mostraron (que tanto a Dani como a mi nos pareció que era lo que debe mostrar un primer book, irreverencia, valentía, ignorancia de las obligaciones comerciales…) nos admiro su actitud. ¿Cuantos de nosotros seguiríamos llamando a una puerta que no nos responde? ¿ Cuantos nos plantamos ante lo que deseamos y nos exponemos a ser ignorados? No es tan fácil. Creo que es más difícil ese tipo de valor que el valor publicitario. Creo que el gesto de plantarse aquí con dos cojones y sin pedir permiso habla más de ellos que su book.

Veinticinco añitos y ahí lo tenéis. Ni pasotas, ni soberbios, ni embebidos en la mtv , ni hablando del Wallpaper.

No , tocando la puerta.

Como pasa con estas cosas la historia acaba bien pero no como debería. Hoy me han confirmado mis amigos  de la Miami Ad School (Escuela de la que venían) que han empezado a trabajar. No en Wonderland. Estamos empezando y ahora mismo no es nuestro momento.  Pero la vida da muchas vueltas y seguro que nos volveremos a encontrar.

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