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No se si conocereis ImprovEverywhere; un grupo estadounidense especializado en realizar performances en la calle y espacios públicos, con el fin de sorprender y divertir.
Su última puesta en escena: 200 personas congeladas en la Gran central Station de New York a la misma hora.
A mi me resulta cuanto menos curioso. ¿Cómo os imaginais una performance "Wonderland"?

 

Ya se ha pesentado en el Mobile World Congress la última apuesta de Nokia; el N96.
Este pedazo aparato  parece ser que verá la luz en el tercer trimestre del 2008. El terminal lo tiene todo…sintonizador de TDT, cámara de fotos, video, conexión a internet, navegador GPS… ¿Creeis que se hará su hueco teniendo que competir con el tan esperado iPhone?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Muchas veces he oído decir que Internet no para de ganar adeptos, y que lo hace  en detrimento de la tele. Eso dicen.

Si bien es cierto que nos encontramos ante una auténtica revolución en la que blogs y wikis han pasado a formar parte de nuestra vida diaria, y en la que la blogosfera cada vez tiene un mayor número de seguidores, dicha revolución no parece afectar al mundo de la tele.

Viendo el histórico que Havas Media nos proporciona sobre consumo televisivo, uno realmente se plantea si puede ser cierto que durante el 2007 un español haya pasado de media frente al televisor unos 224 minutos, o lo que es lo mismo,  unas 3,7 horas  diarias aproximadamente. Si, si, has leído bien, 3,7 horas DIARIAS! Ahora entiendo frases tan cotidianas como… “No tengo tiempo para nada”

Lo cierto es que esta cifra no ha parado de crecer desde principios de la década pasada, y con ello lo han hecho el número de spots vistos cada día. Podríamos decir que los españoles somos expertos en publicidad dada la cantidad que consumimos;  nada más y nada menos que 91 spots diarios. No me extraña que luego se hable de saturación. ¿Cuántos de estos 91 anuncios de media que ve un español al día crees que es capaz de recordar? Y tú, ¿Cuántos recuerdas?

El jueves 29 de Noviembre nos fuimos Dani y yo a presenciar la charla que daba Gonzalo en Miami Ad School a los futuros talentos de la publicidad.

Una vez llena la sala, Gonzalo arranca con su discurso sobre Wonderland. Los primeros cinco minutos le tiembla la voz, pero pasado el mal trago del comienzo, parecía sentirse como en casa. Tras un breve recorrido por el We y el Wi, se detiene a explicar en que consiste el Wo…y  Gonzalo se crece por momentos…Se nota que esto de la enseñanza es algo que le motiva.

Una horita de discurso y se abre la ronda de preguntas, en la que los chavales lanzan fantásticas dudas del tipo…” ¿Dónde termina el papel de un planner y empieza el del creativo? Y… ¿Qué es eso de un GRP?”, a las que nuestro recién estrenado profesor resuelve, claro está,  sin problema alguno.

Lo mejor vino con la pregunta con la que uno de los asistentes cierra la sesión, “Por cierto, fundamental…. ¿Me puedes decir dónde te has comprado ese sombrero?”

 

Y Ricardo me dice “El martes 13 te incorporas a Wonderland”

Pues allá que voy, decidida, con ilusión por poder aprender cosas nuevas, y acompañada de ese puntito inquietante que siempre rodea a lo desconocido.

Pero llego demasiado pronto. Así que me siento en mi nuevo sitio y me pongo a leer el blog. Y empiezo por el post sobre la invasión de las gallinas, y me preocupo. Y empiezo a imaginarme que hay millones de gallinas escondidas en algún lugar inhóspito  esperando no se muy bien a qué para invadir la tierra. Me entra miedo. Sumida en esta paranoia gallinácea sigo leyendo. Y me encuentro con la renovada teoría del ADN, digna de un premio Nóbel. Y el miedo se transforma en pánico. “¿Seré yo el elemento extraño provocador de una disrupción perniciosa, o seré una réplica más? ¿Realmente esperan que desarrolle alguna teoría sobre el poder de la catálisis? Y el pánico asciende de grado.

Incapaz de soportar dicha tensión me levanto, me preparo un café y decido esperar a que Dani llegue y me libere de esta angustia. Y a medida que pasa la mañana, me doy cuenta de que mis temores son infundados… las gallinas siguen siendo cobardes, y yo sigo siendo una réplica, pero que igualmente puede integrarse y renovar su ADN social.

No siempre son duros los comienzos, todo depende del ADN que te rodee, y de las ganas que tengas de acometer el proyecto…

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